• Nunca dejes una vela encendida sin vigilancia y no la quemes durante más de 2 horas seguidas.
  • Mantén encendida hasta que se licue toda la superficie y espera que se solidifique antes de volver a encenderla.
  • Para evitar el humo negro mantén la mecha cortada a 6 milímetros en todo momento. La mecha se puede colocar suavemente mientras la cera aún está fundida.
  • Siempre protejas la superficie sobre la que descansa la vela.
  • Una vez que solo queden 6 milímetros de cera, apaga la vela y deja que se enfríe completamente antes de desecharla de manera segura.